14ª. Mesa de Diálogo  
 
Archivo Histórico Municipal  
 
08/FEB/12 
 
   
 
 
  Ponentes   Moderador  
 
C. SALVADOR SANTILLÁN LÓPEZ
C.P. AMADO MONTEMAYOR LECONA.
LIC. MARTHA ZAMORANO.
C. CAROLINA DE MONTEMAYOR.
  LIC. CRISTÓBAL GUADARRAMA ZEPEDA.  
       
 
En esta Mesa de Diálogo los temas centrales fueron: Las diligencias, los trenes de mulitas y los Mesones.

Para abrir paso a la interesante charla, el C. Salvador Santillán oriundo del pueblo de La Loma y propietario del Periódico local “Página abierta”, nos compartió sus recuerdos e investigaciones, y nos relato como fue que por su excelente ubicación geográfica que daba a plena entrada y salida de la Ciudad de México, Tlalnepantla desde épocas muy distantes fue el paso de diversos transportes, como las diligencias, conductas, carretas, coches de caballos, guayines, recuas de mulas o burros y más tarde los carretones y arrierías, los cuales se dirigían al centro o al norte del país, partiendo de la capital, el paso obligado era Tlalnepantla.

Tlalnepantla de principios del Siglo XIX contaba entonces con un buen número de mesones, algunos de ellos con comedor y cuartos para huéspedes, así como amplios corrales y macheros para las bestias. Era impresionante ver el movimiento de los viajeros en la “Tierra de En medio”, en donde los albergues, hoteles y estacionamientos de la época estaban repletos.

Algunos de estos mesones, nos comentó el C. P. Amado Montemayor estaban atestados de visitantes, y los más famosos eran: el de “San José” de don Florentino Aréchiga (ubicado en la Av. Juárez, hoy Calle Berriozabal). El Mesón de “El Progreso” de Don Daniel Leona (situado en la Calle Aldama, en donde está el famoso Cine Elvira); el de “La Purísima”, de Don Juan Zavala (en Av. Hidalgo), el de “Guadalupe” de Don Mauro Velázquez ( en Av. Hidalgo); el mesón de “San Agustín” (Av. Hidalgo); el mesón de Don Anastacio Nava (en la primera Calle de Matamoros); “La Báscula” de don Jesús Basurto (en Av. Hidalgo).

A su vez la C. Carolina de Montemayor nos compartió que su padre fue uno de los fundadores del Tren de Monte Alto, haciéndonos recordar con ello, que por el año de 1885 se inauguró una línea de y tranvías de tracción animal, los llamados “trenes de mulitas”, que hacían el recorrido de Tlalnepantla a Azcapotzalco. En 1900, ya en servicio los tranvías eléctricos, que corrían de la Plaza de la Constitución hacia algunas delegaciones, se pudo transbordar a éstos en Azcapotzalco, con lo cual el viaje de Tlalnepantla al centro de la capital pudo hacerse con relativa facilidad y rapidez (La Hacienda de San Javier hizo uso de los trenes de “mulitas” por mucho tiempo, para transportar hacia el Distrito Federal las grandes cantidades de leche y pulque que producía diariamente).

INSTITUTO MUNICIPAL DE LA CULTURA
UNIDAD DE INVESTIGACIÓN HISTÓRICA